Ser un buen profesor: 3 cosas que tus alumnos agradecerán toda la vida

Ser un buen profesor: 3 cosas que tus alumnos agradecerán toda la vida

Todos recordamos a los buenos maestros que hemos tenido, pasan los años y las canas llegan a nosotros pero guardamos su recuerdo. Un maestro motivado hace de sus clases un proceso grato que no fastidia a los niños y jóvenes con clases que sabe de memoria y ya dicta como una máquina grabadora reproduciéndose, sino que ve en cada mente un campo por germinar.

Veamos 3 cosas que tus alumnos agradecerán toda la vida, si la semilla que siembras cae en tierra poco fértil, no es un problema, lo que debe hacerse es sembrar de la mejor manera posible el conocimiento, sabiendo que aun en medio de la roca puedo crecer una planta con raíz.

1. Incentivarlos para que ellos mismos deduzcan

Invitar al alumno a aprender las cosas es un proceso que se ha vuelto cada vez menos popular en las escuelas, porque aprender es mucho más que simplemente saber algo de memoria, es mucho más que acumular datos.

Ahora, incentivar a los alumnos para que por medio de los datos que conocen, comprendan los procesos de por ejemplo, el álgebra o el español, es un método que ellos jamás olvidarán porque les ayudará a aplicarlo en su vida y en la forma en la que comprenden cualquier nuevo conocimiento.

Además este proceso de comprender les fortalece la autoestima porque ellos comprenden y se sorprenden cuando algún conocimiento les cuesta trabajo por aprender. Por ello, por dejar en sus manos el comprender, por darles esa responsabilidad, los chicos no te olvidarán como maestro.

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2. Hacer de las clases un proceso grato

No, no se  trata de hacer de la clase un lugar de juegos sino de hacer un entorno donde aprender sea lo más natural del mundo, donde estudiar no sea aburrido sino tranquilo y cómodo. Porque si bien es cierto el proceso de aprendizaje no es necesariamente el más divertido, tampoco tiene que ser aburrido o algo que los chicos sufran.

Todos recordamos a los profesores que nos enseñaron que aprender es algo que no es una obligación, ese profesor que nos hizo gustar de la biología, que nos mostró que las matemáticas pueden ser entendidas por todos, que el arte no es exclusivo de artistas y sobre todo, que nos dio seguridad para sentirnos inteligentes pese a no tener las mejores calificaciones de la clase.

3. Prestar atención a cada uno, sobre todo a quien más la necesita

No siempre podemos prestar atención a cada chico en medio de la clase, pero en a la mitad de una actividad o tomarnos unos minutos para que los jóvenes puedan despejar sus dudas con nosotros les da una seguridad con su profesor que los alumnos aprecian mucho.

Más en las etapas de adolescencia donde la individualidad es tan importante y donde destacarnos nos es muy valioso, y si en medio de ese deseo lo aprovechamos para tener la atención de los jóvenes para que aprendan mejor, es una ventaja que no podemos desperdiciar en su educación.


Con estos consejos los chicos se sentirán más seguros en su aprendizaje, este será más motivado y quedaremos marcados en su memoria como los mejores profesores que han tenido porque incentivamos el proceso de educación que forjó su éxito.


 

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