Aprender sin memorizar: justificar la respuesta

Aprender sin memorizar: justificar la respuesta

La educación ha cambiado en las últimas décadas, y quizá a quienes asistimos a la  escuela primara por allá en los noventas pasamos por un método de enseñanza que daba prioridad a la memorización, cosa que hoy se ha puesto en duda por los tipos de inteligencia que se conocen y por las carentes de estímulo intelectual que supone una enseñanza de memoria y no de impulso al pensamiento lógico.

Hoy proponemos este breve análisis sobre el por qué invitar a los estudiantes a justificar toda respuesta que den es necesario para romper con la educación por memorización y formar de esta forma un alumno que entienda lo que aprende, lo cuestione y lo analice desde distintas perspectivas de aprendizaje.

Justificar la respuesta, el secreto para aprender

Memorizar es bueno para lecciones como tablas de multiplicar, para la tabla periódica de los elementos, para aprenderse un poema, pero sin duda entender lo que se memoriza es necesario. Para que los alumnos aprendan y entiendan lo que están aprendiendo es que necesitamos incentivarlos a que justifiquen su respuesta.

  1. ¿Por qué crees que esa es la respuesta?
  2. ¿Qué aprendiste que te lleva a deducir que esa es la respuesta?
  3. ¿Cómo explicarías a alguien lo que me dices?
  4. ¿Cómo aprenderías esta respuesta para el examen?
  5. ¿De qué te sirve en la vida saber este conocimiento?

 

nomemorizarminiaula1

Las preguntas pueden ser un poco violentas o quizá apremiantes para los chicos porque preguntarles ¿Qué aprendiste que te lleva a deducir que esa es la respuesta?, seguramente los hace dudar por un minuto, pero la idea también es esa, que aprendan que la duda no es negativa sino parte de la comprensión educativa.

Además, el proceso argumentativo de los chicos se ve minado en la educación por memorización ya que no da lugar a las etapas de construcción de una tesis, teoría o argumento en base a qué aprenden y qué deducen de esas enseñanzas que insistimos, si bien es cierto algunas son rotundas como que 2+2 es 4,  todas tienen un punto de análisis donde nos podemos cuestionar que 2 y 2 son 22, o que 4 entre 2 son 2, dada la perspectiva desde donde analicemos cualquier aprendizaje.

De esta manera, al pedir a los alumnos que justifique su respuesta, evitaremos alumnos que lleguen a grados mayores de la educación con un pensamiento lógico escaso, con una imaginación estrecha o simplemente con miles de datos que conocen y han memorizado pero que jamás se han cuestionado. Todo ello para crear un estudiante más despierto y ambicioso intelectualmente hablando.


Por medio de justificar la respuesta además incentivamos una manera de estudiar mejor pues insistimos, ayuda a entender lo que se memoriza. Esta forma de estudiar por ende deriva en aprender mejor y por más tiempo lo que se nos enseña en las escuelas, porque como nos dice el dicho popular “lo que bien se aprende nunca se olvida”.


 

Dejar un comentario

*