5 mitos sobre ser maestro que deben dejar de existir

5 mitos sobre ser maestro que deben dejar de existir

Ser maestro no es cosa fácil, pero hay 5 mitos que en definitiva debemos erradicar porque están afectando a la educación de los alumnos.

1. Maestro, no niñero:

A veces pensamos que la escuela es más que un instituto de educación para los pequeños y pretendemos que les enseñen los valores que deben venir aprendidos desde casa, que los maestros cuiden de ellos como si se tratara de una guardería.

Pero el maestro si bien es cierto se preocupa por sus alumnos y se interesa por ellos, tiene la labor de primeramente enseñarles y ser una figura de autoridad para ellos más que una maternal o paternal. Los maestros no son niñeros de nuestros hijos, son sus pedagogos.

2. Los maestros son todos mediocres:

Ciertamente en países como México donde las malas administraciones y la corrupción han afectado las áreas académicas nos topamos con maestros que no ponen el empeño debido en su profesión, pero cuando englobamos a los maestros en una sola categoría de mediocres, en realidad hacemos pagar “a justos por pecadores” como dice el dicho popular.

No todos los maestros son mediocres, sino que en todos los sistemas educativos podemos encontrar maestros como Sergio Juárez Correa, quien buscará en los alumnos una excelencia que bien pueden dar porque los chicos tienen un potencial latente que muchos maestros sienten pasión por explotar.

malos maestros

3. El que no puede hacer, enseña:

Se dice que cuando un artista o escritor no puede ser famoso se dedica a enseñar de forma en la que el crítico de arte es un artista frustrado. Pero en ambos casos se trata de meros clichés que bien vale la pena derribar porque estamos ante una profesión que no merece tan mala fama.

El enseñar a chicos en cualquier etapa de su desarrollo académico es un trabajo muy pesado que no todos podríamos hacer, mucho menos esos que han fallado en otras áreas.

Si creemos que ser maestro es una segunda opción más relajada debemos preguntarnos ¿afrontar día a día un grupo de casi media centena de adolescentes me suena a un trabajo sencillo?, a mí en lo personal me parece un reto para valientes.

4. Ser maestro es muy fácil:

Este mito de hecho está relacionado con lo que recién comentábamos, en cómo se cree que la enseñanza es una segunda opción o una simplemente mediocre, y no podría haber más injusticia en ello. Veamos un poco de lo que hace un maestro a la semana, luego decidamos si es sencillo o no.

  • Hacer una planificación de enseñanza
  • Revisar tareas y trabajos
  • Supervisar a cada chico y su desempeño en clase y deberes
  • Seguir el plan semanal y asegurarse de no retrasarse en él
  • Contemplar también las actividades escolares
  • Prepararse para parciales, exámenes y evaluaciones a los alumnos
  • Prepararse él para sus evaluaciones de desempeño
  • Invertir horas libres en cumplir con todo lo anterior

Bueno…ahora multiplica ese trabajo por cuatro semanas al mes y por seis meses…creo que se tienen bien merecidas sus vacaciones de verano.

5. El maestro tiene algo contra mi hijo:

Sí, quizá en casa los niños sean angelitos pero si el maestro te ha expresado que tu niño en clase se comporta muy diferente a como lo conoces en casa créele, el maestro no tiene por qué mentirte ni tiene nada contra tu hijo, simplemente los chicos en ocasiones actúan diferente en la escuela de lo que lo hacen en clase, y el maestro está ahí para decírtelo y trabajar juntos en eso.


Estos mitos deben desaparecer para lograr una mejor educación para los chicos, porque si bien es cierto van contra los educadores, indirectamente los más afectados son siempre los chicos.


 

 

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